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jueves, abril 25, 2024

La felicidad entre notas y pasos en la EVA

A pesar de la lluvia al amanecer de este jueves en la ciudad, alumnos y profesores estuvieron más listos y ansiosos que de costumbre por llegar a la Escuela Vocacional de Arte (EVA) Luis Casas Romero para despedir su festival.

Cuenta Yaneisys de Zayas Aguilar, profesora de clarinete y jefa de la Cátedra de Viento, que retomaron la iniciativa desde el año pasado: “A raíz de la pandemia los niños casi no estudiaban. Se había perdido esa energía en la escuela”.

Al claustro preocupa además la dependencia al dispositivo móvil: “Los niños están muy pegados al celular. Pensé, si ya lo tienen, vamos a usarlo, y qué mejor que con un background allí y sobre una pista tocar, y de esa manera también estudian”.

Como dio resultado, de un evento de dos días, este año probaron extenderlo a tres, y por la respuesta a la convocatoria ya planean aumentar la duración: “A los niños les ha gustado mucho”, precisó.

Cada jornada, el patio de la escuela sirvió de escenario menos hoy, debido al aguacero; no obstante, transformaron el comedor y allí cerraron con broche de oro la fiesta esencialmente de música y con invitados de danza.

“Tienen que saber tocar solos, con grupos, en orquesta, en todo tipo de formato. El festival ayuda a ubicarlos en situación, delante de un público, y entre colegas, como anticipo del entorno profesional”, explicó De Zayas Aguilar.

El programa de despedida combinó solistas y varios formatos, como un ejercicio de representación de las especialidades y los logros en prácticas de conjunto. En algunos casos acompañaron maestros.

“Todos tocan piano complementario, pero cada niño en el festival aplica el conocimiento técnico para defender el instrumento de su especialidad. En su instrumento tienen miedo. Los artistas, tengamos la edad que tengamos, nos ponemos nerviosos, pero en la escuela los ayudamos al control emocional”.

En la EVA de Camagüey estudian 319 alumnos, desde los 10 hasta los 15 años de edad. Como enfatiza la profesora Yaneisys: “Lo mejor es que todos están felices. Disfrutaron su festival, no por gusto nombrado Persiguiendo un sueño”.

Por Yanetsy León González/ Adelante

Foto: Leandro Pérez Pérez/ Adelante