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domingo, septiembre 25, 2022

Fotógrafo estadounidense Paul Murray: un diálogo profundo en Cuba a través del arte

Por los cautivadores y vistosos encuadres de un deporte de acciones en movimiento se caracteriza la exposición personal fotográfica Cabalgando el viento (Riding the wind), del artista estadounidense del lente Paul Murray.

Así lo parecía el público que acude a la galería Antonia Eiriz, del habanero municipio de San Miguel del Padrón, auspiciada por el Consejo Provincial de las Artes Plásticas en Camagüey.

Se trata de una selección de 34 instantáneas de un inmenso banco de fotografías captadas por Murray en los últimos seis años, contentivo de las espectaculares competiciones de yate de velas de la categoría de 12 metros que se realizan tradicionalmente en la bahía de Nagarraganselt, de Rhode Island, en Estados Unidos.

Murray es siempre una sorpresa para el público, dijo el curador de la muestra el M. Sc. Juan Carlos Mejías Ruiz, al comentar sobre la admiración causada por las instantáneas del prestigioso fotógrafo entre los asistentes en la inauguración de Riding the wind.

“Es una exposición llena de movimiento y colorido. Ha sido muy llamativa para grandes y chicos”, abundó el especialista.

Mejías Ruiz consideró que en las acciones del movimiento de los veleros y sus tripulaciones duran solo unos pocos minutos o segundos “como si el fotógrafo estuviera mirando el desarrollo de los acontecimientos todo el tiempo a través de su objetivo de la cámara. Algunas de estas acciones se perderían en lo que se toma la decisión de apretar el obturador de la cámara.”

Precisó que cada lid “es una serie de eventos que nunca se repite de igual forma, dejan al fotógrafo un escaso margen de previsión por lo que es la experiencia, el instinto creado durante muchos años en contacto con estas competiciones, lo que decide la calidad de la imagen obtenida y que esta nos permita apreciar toda la belleza del diseño de los yates y la esencia de las acciones que se desarrollan…”

Los espectadores que visiten la Galería Antonia Eiriz, en el habanero municipio de San Miguel del Padrón, podrán participar imaginariamente en competiciones de yates de velas a través de las fotografías de Murray.

Cabalgando el viento (Riding the wind), sintetiza el curador, convierte al espectador “en testigo de un singular deporte cuyos orígenes se basan en esa decisión humana de conquistar las fuerzas de la naturaleza, primero, quizás por necesidad, pero luego por el placer de la aventura y la adicción a la adrenalina”.

En exclusiva Murray expresó que pretende ofrecer una visión atractiva de eventos, sitios, entornos y personas para “mis amigos de Cuba”.

Explicó que ha visitado la isla por lo menos una vez al año, viajes solo interrumpidos en la etapa de la epidemia de la COVID-19.

“Mis experiencias en Cuba han sido esclarecedoras. Me ha impresionado la amabilidad de las personas que he conocido. Los artistas cubanos y quienes disfrutan el arte, han crecido significativamente”.

Para Murray el arte es un catalizador y “un punto focal para diálogos que crean una comprensión más profunda del otro”.

“Aprecio la calidez, la amistad y la honestidad que he conocido en mis experiencias cubanas. Es un regalo especial para mí”, aseguró.

Texto: Lázaro David Najarro Pujol/ Filial UNEAC Camagüey

Foto: cortesía del Juan Carlos Mejías/Centro Provincial de las Artes Plásticas