Portal Cultural de Camagüey

viernes, marzo 01, 2024

Desandann, por encima del nivel

Cuando haga el resumen del año, en primerísimos lugares estará la peña de Grupo Vocal Desandann. Si no he podido ir a todo busco la manera de enterarme de qué pasó por lo inesperado, lo simpático y lo grato.

Surgió como iniciativa de verano del Centro Provincial del Cine de Camagüey, y terminada esa etapa no hubo manera de pensar ya el mes sin las voces y el carisma de la agrupación que en 2024 cumplirá 30 años.

Con esta peña me pasa algo especial. Aunque tomo las notas, quiero pasar más como una humilde espectadora. Sé que cuando un artista y/o una institución me ven, esperan siempre un reporte periodístico.

Con el tiempo he aprendido a encontrar el equilibrio, o al menos intentarlo, entre el trabajo y mis momentos de gusto personal, porque también tengo derecho a elegir lugares favoritos y a frecuentar los espacios de mis artistas y escritores predilectos. En cada caso son excelentes creadores y seres humanos auténticos.

Por eso voy a la peña de Desandann. Se hace al atardecer, a una hora adecuada para quienes viven lejos. La entrada es gratis. El elenco y el programa de primerísimo nivel andan listos para el más encumbrado escenario del mundo.

Allí he aprendido y hasta redescubierto tradiciones haitianas, por ejemplo, culinarias presentes en casa. Mi abuela materna hacía harina de maíz con coco y a mi mamá le queda deliciosa.

Ayer Julita, la mamá de la cantante Marina Collazo Fernández, habló de arroz con leche, nuez moscada y canela. Llevó una muestra para rifar que ganó la muchacha que mejor bailó.

Como este viernes tocó la última edición del año, fueron varios invitados: el Coro Profesional de Camagüey, la bolerista Yisel López Lemes y el guitarrista Adrián Cancino Rossell.

Julita alborotó el ambiente con su tema “Vamos a bailar” cantado en creole. Casi todo el repertorio de Desandann es en creole. Por esa cuerda del alboroto debíamos despedirnos con un gagá de carnaval. En esa canción va la pregunta “¿dónde está la gente que habla mal de la gente?”. Pero como músicos y público seguíamos enardecidos, sumaron otro tema para cerrar a lo cubano con “Chencha la gambá”.

Muchas gracias al colectivo del Centro del Cine por poner en valor a Desandann. Hasta ese momento no podíamos encontrarlo en lugar fijo.

Mucha salud y energías al grupo por regalar su excelencia y estimular emociones bonitas desde la raíz, la memoria y la cultura musical.

Sepan que, en el resumen del año, otros asuntos tienen lugar en la lista de los disgustos, las desilusiones, las desesperanzas, las decepciones… pero a ustedes nadie les quita el récord de la alegría por tanta felicidad ofrecida en ese breve instante del viernes.

Por Yanetsy León González/ Adelante

Foto: Cortesía de Desandann