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viernes, diciembre 02, 2022

Cruzados llegan a Nuevitas

La erigieron en el siglo XVIII en una pequeña elevación frente al mar, para que fuera el centro de la localidad. Era la Plaza de Armas, un sitio rodeado por el Ayuntamiento, la iglesia y viviendas de personas prominentes.

Entonces San Fernando de Nuevitas apenas vivía los primarios momentos de su fundación, en la tierra al sur de una de las mayores bahías cubanas de bolsa, en el noreste de la Isla, y recinto natural donde tres cayos reciben los nombres de Ballenatos, pues parecen los lomos de cetáceos semisumergidos.

La Plaza es hoy el Parque Salvador Cisneros Betancourt, denominada así en honor a quien fue dos veces presidente de la República de Cuba en Armas.

El encuentro fue allí, frente a una glorieta, y a un templo inaugurado en 1878, año en el cual concluía la Guerra de los Diez Años.

Resultó una de las escalas de la XIX Cruzada Literaria, la más reciente versión de un evento de frecuencia anual auspiciado por la filial camagüeyana de la Asociación Hermanos Saíz (AHS).

La cita, en el día final del foro, reunió a músicos y escritores de seis provincias, empeñados en salir de la soledad de su acción creadora, íntima y al mismo tiempo popular, para intercambiar el conocimiento de sus obras y también contactar con el pueblo.

El preámbulo del espectáculo, a media mañana en la referida área, igualmente denominada Parque del Cañón, consistió en topar con dos proyectos socioculturales de la ciudad, caracterizada económicamente por su actividad industrial, en la cual el Comandante Ernesto Che Guevara dejó una de las huellas de sus desvelos monumentales y perseverantes como ministro de Industrias.

Uno de los proyectos, denominado Arte Cañón, reúne a niños y adultos, concierne a la artesanía para realizar, entre otros trabajos, pirograbados en madera y tejidos con diversos materiales, así como la celebración de talleres de creación.

El otro corresponde a la peña artístico-literaria Manuel Maure Parri, que anda trashumante con una descarga bienhechora e incluye acciones como colocar, en una tendedera, hojas impresas con poemas para que la gente se los lleve, no solo como compañía física, sino también en su mente y en su corazón.

Uno de los más singulares miembros de ese grupo es Julio Perozo García, desde hace once años párroco de la iglesia de Nuestra Señora de la Caridad, y quien es poeta y tiene cuatro hijos, nueve nietos y dos bisnietos.

Jocoso, extrovertido, amable y solidario, entró al sacerdocio tras quedar viudo.

Después, los visitantes y sus anfitriones iniciaron una presentación de música, lectura de poemas y narración oral.

Entre los asistentes estaban Martha Acosta –profesora de Informática–, Reynaldo Zaldívar ─estudiante de Licenciatura en Historia─, Juan Pablo Palmero, Eduardo Rosell, Jesús Pérez, Zolanch Suárez, Ihordan Torres

─artista audiovisual y presidente de la AHS en la provincia─, y Liz Marian Río ─alumna de Licenciatura en Gestión Sociocultural.

La cita nuevitera finalizó en la playa Santa Rita, a la vista de la Punta del Guincho, un promontorio adentrado en la zona marítima, y en el cual fue fundada, el dos de febrero de 1514, la Villa de Santa María del Puerto del Príncipe (Camagüey), que terminó su existencia andariega en 1528 en el actual emplazamiento, un punto mediterráneo irrigado por corrientes como el Tínima y el Hatibonico.

Por Adolfo Silva Silva/ Colaborador

Foto: Tomada de Facebook