Sello de Calidad
Portada » Patrimonio Camagüeyano » Camagüey Legendario » Monumentos de Camagüey

Monumentos de Camagüey

Plaza de la Revolución Manifestación: Patrimonio 

Centro histórico urbano de Camagüey: Comprende el área más antigua de la otrora villa de Santa María del Puerto del Príncipe, establecido en 1528 entre los ríos Tínima y Hatibonico y que posee incuestionables valores históricos, artísticos y arquitectónicos.

Plaza y Hospital de San Juan de Dios:  La construcción circundante y de la plaza datan de 1728 y ambas conjugan valores históricos, artísticos y ambientales. En uno de los corredores del antiguo hospital fue expuesto para su identificación el cadáver del Mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz. Allí Fidel clausuró los actos por el centenario de la caída de Agramonte, durante en una velada solemne efectuada en dicha plaza.

Las Clavellinas: Lugar donde el 4 de noviembre de 1868 se levantaron en armas contra el poder colonial 76 patriotas camagüeyanos, para secundar a Carlos Manuel de Céspedes, quien 25 días antes había iniciado la Revolución en Cuba. El 4 de noviembre de 1937 se erigió un obelisco en el lugar para rememorar el hecho.

Casa Natal de Ignacio Agramonte: Inmueble de dos plantas y entresuelos , construido en la segunda mitad del siglo XVIII y de indiscutible valor arquitectónico.

En la segunda habitación de la planta alta nació, el 23 de diciembre de 1841, Ignacio Agramonte y Loynaz, cimera figura de las gestas independentistas de Camagüey.

La casa, restaurada en 1970-1973, abrió sus puertas como museo memorial, al cumplirse el centenario de la caída de El Mayor, el 11 de mayo de 1973.

Casa de la Asamblea de Guáimaro: (Municipio Guáimaro) Fue erigida en la década del 1920, como centro escolar Salvador Cisneros Betancourt, en el lugar donde presumiblemente se hallaba el inmueble donde sesionó la Asamblea de Guáimaro.

En 1940 se firmó en el lugar la nueva Costitución de la República, y en la actualidad es sede del Museo Municipal de Guáimaro.

La Yaya, (municipio Sibanicú). Casa donde del 5 al 30 de octubre de 1897 sesionó la Asamblea de Representantes de la Revolución, que redactó y promulgó la Constitución denominada de La Yaya. Actualmente se mantiene una exposición en este inmueble, el único que se conserva de los que sirvieron de sede a las Asambleas Constituyentes Mambisas.

OTROS MONUMENTOS.

Estatua ecuestre de El Mayor General Ignacio Agramonte. Enclavada en el parque que lleva su nombre, fue inaugurada el 24 de febrero de 1912 por la viuda del héroe, con grandes festejos. Obra del escultor italiano Salvatore Buemi.

Obelisco a Joaquín de Agüero. Este modesto monumento inaugurado el 10 de octubre de 1913 se halla en la Plaza de la Revolución Joaquín de Agüero, para conmemorar el fusilamiento de éste y sus compañeros. El monumento fue ubicado allí por haber sido cedido el terreno por el alcalde municipal.

Estatua de Salvador Cisneros Betancourt.  Inaugurada el 10 de febrero de 1998 para perpetuar la memoria del Marqués de Santa Lucía, se halla en el Casino Campestre.

Estatua del Libertador Desconocido. Representa a un mambí, y dentro de su pedestal fueron depositados los restos de un combatiente del Ejercito Libertador de identidad desconocida, fue inagurada el 24 de febrero de 1929 en el Casino Campestre.

Monumento a los fusilados en la Guerra de 1868. En la Avenida Finlay se halla este sencillo monumento, que perpetúa la memoria de más de 80 fusilados en el lugar, entre ellos los generales Federico Fernández Cavada, Francisco Muñoz Rubalcaba y José Inclán Risco; los coroneles Oscar de Céspedes, hijo del Padre de la Patria; Antonio Luaces y otros, este monumento fue erigido el 24 de Febrero de 1929.

Obelisco a Barberán y Collar. Situado a la entrada del Casino campestre, fue inaugurado el 19 de enero de 1941. La obra fue concebida y ejecutada por los artistas plásticos camagüeyanos Esteban Betancourt Díaz de Rada y Servando Pita Camacho.

Busto de Finlay. Obra del escultor Fernando Boada, se halla enclavado en el parque de su nombre frente al antiguo Hospital General de Camagüey (actual Hogar de Ancianos Manuel Ramón Silva).

Cementerio General de Puerto Príncipe. Su origen está muy ligado a la parroquia, que fue eregida en 1792 como auxiliar de la parroquial mayor de la Soledad. En 1869 se instaló en esta iglesia el Hospital Militar de coléricos.

Como de todos es conocido, a lo largo del siglo XVIII y anteriormente, las inhumaciones se hacían en el interior de las iglesias o en lugares aledaños a los citados templos, y es por esta razón que en 1790 se comienzan a hacer gestiones para la construcción de un Cementerio Público en Puerto Príncipe; lo que no se materializó hasta que en 1805 es retomado nuevamente el asunto y llevado al Cabildo Capitular, quien el 15 de septiembre de 1812 definió el proyecto del Cementerio Principeño.

El Cementerio General de Puerto Príncipe fue inaugurado el 3 de mayo de 1814 en los terrenos aledaños a la Parroquia, y por la elevada cifra de inhumaciones fue necesario ampliarlo en los años 1835 y 1863 hacia el fondo.

En 1886 se inauguró un nuevo tramo, se construyeron el depósito de cadáveres y la sala de necrosis y el 20 de octubre de 1887 fue inagurado el Necrocomio.

El Cementerio de Camagüey constituye un museo, porque allí reposan insignes patriotas como Joaquín de Aguero Aguero, Salvador Cisneros Betancourt, Javier de la Vega Basulto, Gabriela de Varona (La Golondrina), y el recuerdo de I. Agramonte Loynaz, cuyo cadaver fue lanzado a las llamas en ese lugar. Todas son figuras relevantes en la etapa de la lucha contra España.

Allí se guardan además los restos de numerosos héroes que combatieron contra las dictaduras sangrientas de Machado y Batista, como Luis Serrano Moro, Noel Fernández, Manuel Zabalo, Rafael Guerra Vives, entre otros.

Desde el punto de vista artístico, se encuentran personajes que hicieron historia en las diferentes manifestaciones del arte como Gilda Zaldívar Freyre, Víctor Pacheco Arias, Raúl González de Cascorro y Rolando Escardó de la Peña.

Es preciso destacar las exquisitas esculturas e interesantes mausoleos que en cierta medida recrean la vista del visitante, además de constituir un verdadero recuerdo histórico del Puerto Príncipe y del Camagüey.

Autor: Héctor Juárez Figueredo.