Panteón de Aniceto Recio Pedroso:
El Comandante del Ejército Libertador Aniceto Recio Pedroso (1847 – 1948), uno de los 35 jinetes del Rescate de Julio Sanguily y escolta personal de Ignacio Agramonte primero y luego de Máximo Gómez. Combatió en las tres guerras de independencia. Murió el 20 de Julio de 1948 a la edad de 101 años.
Por acuerdo del Ayuntamiento de Santa Cruz del Sur el 14 de febrero de 1952 se decide construir en el cementerio de Guaicanámar el panteón donde hoy descansan sus restos mortales, el que se localiza en el km. 47 de la carretera de Santa Cruz del Sur, perteneciente al Consejo Popular Flor de Mayo – Monte Grande.
Panteón de Ángel Bueno:
Explorador camagüeyano, uno de los 35 jinetes del rescate de Julio Sanguily y escolta personal de Ignacio Agramonte primero y luego de Máximo Gómez. Alcanzó el grado de Teniente del Ejército Libertador.
Sus restos mortales descansan en el cementerio de Guaicanámar, el cual se localiza en el km. 47 de la carretera de Santa Cruz del Sur, perteneciente al Consejo Popular Flor de Mayo – Monte Grande.
Panteón de Emiliano González Vizcaíno:
El Teniente Coronel del Ejército Libertador Emiliano González Vizcaíno (1861 – 1944), escolta del Mayor General Máximo Gómez Báez, fue uno de los guerreros que más se distinguió en la Invasión a Occidente. Acompañó al Generalísimo en su entrada triunfal a la Ciudad de La Habana en 1899.
Sus restos mortales descansan en Cementerio de Guicanámar, en un panteón muy sencillo, revestido de azulejos blancos, con una placa de mármol grabada, colocada por su esposa la Sra. Argelia González , el panteón se localiza en el km.47 de la carretera de Santa Cruz del Sur, perteneciente al Consejo Popular Flor de Mayo – Monte Grande.
Panteón de los Veteranos:
En el Cementerio General de Santa Cruz del Sur, desde la década del 50 del siglo XX a gestión del Teniente del Ejército Libertador Miguel Martínez Miret, se construyó el Panteón de los Veteranos, que rinde homenaje a los Combatientes del Ejército Libertador que murieron en el ciclón del 32 (1 Teniente, 1 Alférez, 3 Sargentos Primero, 3 Cabos y 12 Soldados).
El panteón fue construido de mármol blanco y rodeado de cadenas, se localiza en la calle 2da, parcela E del Cementerio General, en el reposan los restos mortales de varios mambises santacruceños y sus descendientes.
Panteón del Sr. Juan Vidal Oliva:
Por acuerdo No. 7 de la Sesión Segunda Ordinaria celebrada por el Ayuntamiento de Santa Cruz del Sur, se aprueba el 5 de Julio de 1946, construir un modesto mausoleo en el Cementerio de Guicanamar, que guarde los restos del Sr. Juan Vidal Oliva por haber sido un buen ciudadano y alcalde ejemplar del Barrio Guaicanamar, perteneciente al Consejo Popular Flor de Mayo – Monte Grande.
Panteón a las Víctimas del Huracán del 9 de Noviembre de 1932:
Esta obra funeraria, erigida en homenaje a los que perdieron la vida el 9 de Noviembre de 1932, inaugura el cementerio que se construyó en el nuevo poblado de Santa Cruz después de la catástrofe.
En el descansan, en una fosa común, los restos de varias de las víctimas de la tragedia. Tiene forma de ortoedro, está revestido de azulejos blancos y protegido por cadenas. Al fondo, en la tapa de mármol blanco que cubre la entrada de la fosa se lee un texto grabado en el que se implora al cielo paz eterna, separado unos metros del panteón se levanta una cruz de madera y metal de más de 6 metros de altura que completa el conjunto funerario en homenaje a las víctimas.
A este sagrado lugar año tras año, el 9 de Noviembre, gran parte de la población santacruceña y foránea asiste en peregrinación compacta a rendir tributo a los que pedieron la vida. El cortejo que ya es tradición, acompañado de la Banda Municipal de Conciertos, inicia su recorrido desde el Parque Central de Santa Cruz del Sur hasta concluir en el citado lugar.
Panteón de los Asiáticos Víctimas del huracán del 9 de Noviembre de 1932:
Como recuerdo y homenaje de los asiáticos supervivientes y los familiares de los desaparecidos, se construye el panteón a los asiáticos en el Cementerio General de Santa Cruz del Sur, ubicado en Calle 1ra, Parcela E.
Encima del panteón aparece un texto en chino, grabado en un placa de mármol blanco, a su izquierda se registra el nombre de: José Cheno, Luis Chin, Vicente Lam, Paco Lam, José Lam, Joaquín Lanfu, Alfredo Tang, Lam Sau y Joaquín Chen Nin, víctimas del huracán del 9 de Noviembre de 1932.
Panteón de los Cadetes Víctimas del 9 de Noviembre de 1932:
En abril de 1935, se construyó el panteón a los cadetes en el Cementerio General de Santa Cruz del Sur, por iniciativa de algunos soldados del Regimiento No. 2 Agramonte.
En honor a: Juan Sardiñas, Antonio Agüero, Leopoldo Sánchez Abrea y Fermín Hernández, soldados víctimas del 9 de Noviembre de 1932.
El panteón se localiza en Calle 1ra, Parcela A.
Panteón a los Caídos por la Defensa:
Como parte de la Operación Tributo el pueblo de Cuba en extraordinario gesto de patriotismo rindió en diciembre de 1989 homenaje póstumo a los combatientes caídos en misiones internacionalistas, sus restos mortales descansan en el Panteón de los caídos por la Defensa, construido en el Cementerio General de Santa Cruz, revestido de mármol, se encuentra en la Calle 5ta, Parcela E.
El panteón guarda los restos de: Ramón Montero Hernández, Arbelios Bueno Valdivia, Giorlando Hernández Cuesta, Pedro Fonseca Rodríguez, , Roberto Hernández García, Adolfo López Rodríguez, Benedicto Matamoro Fuentes, Maximiliano Moreno Jerez, Denis Nuñez González, Julio Rondón Ortega, Santa A. Rosado González, José M. Ruiz Soto, Bernardino J. Llanes Manzo, Osvaldo Morales Fuentes, Luis González Vasconcelos, Manuel Beltrán Moncada, Jacinto González Jiménez, Ángel G. Pérez Rosabal y José A. López Roca.
Panteón de Félix Agustín Aguilar Socarrás en La Punta:
Esta obra funeraria se erige en el Cementerio de la Punta de San Juan, situada en el kilómetro 62 de la carretera de Santa Cruz del Sur; para rendir homenaje al combatiente internacionalista Félix Agustín Socarrás, quien ofrendó su vida en la hermana República Popular de Angola. es un panteón revestido de mármol gris de forma rectangular situado en el extremo izquierdo del cementerio.