A
mediados de 1900, la finca Florida fue subastada por
el gobierno interventor yanqui a causas de deudas
que sus propietarios tenían con el fisco. Sus
doscientas caballerías fueron adquiridas por
una sociedad organizada por vecinos del lugar, quienes
para comprar las tierras recibieron la ayuda de un
comerciante de madera establecido en Santa Cruz del
Sur. El precio de venta de cada caballería
fue de cincuenta pesos y no pasaría mucho tiempo
para que aquellas tierras alcanzaran un valor elevado,
y se enriquecieran en la transacción los miembros
de aquella sociedad.
Los
compradores de la finca Florida eran propietarios
de otras mas pequeñas en los alrededores, dedicadas
a la explotación de maderas, que se trasladaban
por el embarcadero de Vertientes hasta que se construyó
el ferrocarril. Como en aquel tiempo la línea
llegaba solo hasta el actual municipio de Céspedes,
y la madera se transportaba en carretas hasta ese
lugar y se enviaba para Ciego de Avila o Santa Clara.
Por el auge que tenía este negocio y los beneficios
que reportaba, los propietarios decidieron instalar
un aserradero, cuyos equipos fueron la primera carga
que transportó el ferrocarril para Florida.
Al principio iba a ser ubicado en Céspedes,
pero lo trasladaron para este lugar con el propósito
de acelerar la explotación forestal. Posteriormente
se instaló otro donde hoy se encuentra el antiguo
aserrío de Otaola (en 1906 se unificaron los
dos existentes). El establecimiento del primer aserrio
dio lugar a que se comenzara a construir las primeras
casas, el paradero del ferrocarril y se continuaran
explotando los inmensos bosques.
Uno
de las grandes inversiones de capital norteamericano
en Cuba a raíz de la intervención militar
del 1ro de enero de 1899, fue la construcción
del ferrocarril central que se hizo por tramos. La
empresa "The Cuba Company" fue la que construyó
la parte que comprendía de Santa Clara a San
Luis.
A
principios de 1902 la construcción del mismo
llegó hasta la zona y se ubicó un paradero
en Mijial (aproximadamente donde está hoy el
de Los Bazanes). Primeramente se pensó construir
el de Florida en Ojo de Agua frente al actual central
Argentina; pero Leonelo Morales y sus socios "convencieron"
al ingeniero jefe (amigo íntimo de Morales)
para instalarlo en sus propiedades, muy cerca de donde
se encuentra la estación de ferrocarril. Se
aceptó la petición a cambio de dar dos
caballerías de tierras para un reparto, el
patio de la estación así como las maderas
necesarias para construir la misma. Leonelo Morales
aportó los demás materiales; la mano
de obra y el traslado de los pilotes y durmientes
estuvieron a cargo de los demás asociados.
El
20 de mayo de 1902 corrió el primer tren para
concurrir a los festejos que se llevarían a
cabo en Camagüey con vista a la inauguración
de la República Mediatizada. Como la línea
llegaba hasta Algarrobo, se vieron precisados a seguir
unos en coche otros a caballo y la mayoría
a pie. Meses después llegó a Camagüey
un tren procedente de Santa Clara con destino a Santiago
de Cuba, en este venía la dirección
del personal de la empresa y los ingenieros, con el
objetivo de hacer inspección y prueba. Semanalmente
corrían dos trenes, uno de carga y otro de
pasajeros.
El
germen de la actual ciudad de Florida surgió
con los aserríos pero el paso decisivo para
el desarrollo económico y social del territorio,
va a ser la construcción de la línea
del Ferrocarril Central que provocó la pérdida
de importancia que San Jerónimo tenía
hasta ese momento pues sus vecinos comenzaron a emigrar
hacia este lugar.
Los
promotores del surgimiento del poblado iniciaron las
primeras ventas de solares a fines de 1903. El valor
era de cien pesos cada uno y la entrada para la venta
a plazos de cinco pesos. De esta forma se hicieron
los primeros repartos del pueblo que se identificaban
con los apellidos de los dueños de las tierras.
Estos inversionistas aprovecharon el paso del ferrocarril
por sus terrenos que produjo el incremento de su valor
en sólo pocos meses. La urbanización
de sus fincas les proporcionó cuantiosas ganancias.
Esta primera venta de solares se efectuó en
el área comprendida entre las calles Presidente
Gómez (hoy General Gómez) y la Sierra
de Otaola, más tarde continuó con las
de la Compañía de Cuba al norte de la
estación del ferrocarril. Luego, entre los
años 1904 y 1905, en la parte este de la actual
calle General Gómez, se fomentó otro
reparto.
En
diciembre de 1904 se trasladó la oficina de
correos y telégrafos de San Jerónimo
a la estación de Florida y se reorganizó
el correo por ferrocarril en sustitución del
marítimo que en esa época era por Nuevitas.
En
el incipiente poblado se construyó la primera
casa de tejas en la esquina de la actual calle José
Antonio Saco y Calixto García y propiedad de
Jesús Abreu, la misma se inauguró con
un baile, esto constituyó un acontecimiento
social y un símbolo del progreso del poblado. En 1908 se inició la urbanización del poblado
al sur de la estación de ferrocarril, contando
con 12 calles, 24 manzanas y una plaza en el año
1912.
De
1914 a 1916 se construyeron 5 centrales azucareros,
los que favorecieron cierto desarrollo económico a la localidad
y la creación en 1915 del Comité
Pro-Ayuntamiento, encargado de gestionar la declaración
del Municipio, lográndose esta aprobación
en abril de 1924 por la Cámara de Representantes,
en mayo por el Senado y el 15 de diciembre del mismo
año se efectuó el acto oficial de constitución
del Término Municipal de Florida y la toma
de posesión del cargo del primer alcalde Ángel
Egusquiza Aguilar y sus concejales. |