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Camagüey, donde el turismo de ciudad es más gratificante

La Perla de Cuba Manifestación: Patrimonio 

Caminar por calles desconocidas, recorrer el trazado urbano de una ciudad nunca antes visitada, sorprenderse ante lo nuevo, experimentar la satisfacción de no sentirse defraudado ante las expectativas que dirigieron sus pasos hacia este sitio en particular, son presupuestos que acompañan al turismo de ciudad hoy día.

También, detenerse en esta plaza, sentarse bajo aquel árbol, indagar sobre una dirección cualquiera, y todo en medio de la tranquilidad ciudadana, sin temores ni peligros.

Ese es el turismo de ciudad que cualquier visitante puede realizar en la antigua Villa de Santa María del Puerto del Príncipe, hoy Camagüey.

Callejones, callejas y callejuelas

Ciudad de casi medio milenio de edad, Camagüey se precia de poseer el área colonial más extensa del país, peculiaridad a la que suma que es la mejor conservada.

No pocos esfuerzos y una labor conjunta de la Oficina del Historiador de la Ciudad,el Gobierno y los propios principeños coadyuva a preservar a esta antigua ciudad, tradicional y hospitalaria, orgullosa y culta.

De su acervo patrimonial, Camagüey ofrece al visitante 60 callejones, todos con historias particulares que los hacen preciosos para el cazador de originalidades.

El más pequeño, es el callejón de Tula Oms, o de la Miseria, como también se llama. Está situado en la Plazoleta de Bedoya, y tiene sólo 15 metros de largo, y 3,80 de ancho. Una verdadera curiosidad para coleccionistas de datos únicos.

El Callejón del Cura o del Silencio, es el más estrecho de Cuba. Está ubicado entre las calles Plácido y 20 de Mayo, y su estrechez es tal que sólo mide un metro con 40 centímetros de ancho. ¡Especial vía para personas que mantengan un perfecto peso corporal, y no apto para claustrofóbicos!.

De nombres y formas también tratamos aquí

Aruca, Alegría, Apodaca, Soledad, Triana, Cucaracha, San Juan Neponuceno, Risa, Tío Perico, Káiser, Cañón, Cuerno.….son sólo algunos de los muchos que ofrecen sus vericuetos para quienes desandan calles, fotografían rincones y aprecian los gastados ladrillos y los adoquines  oscurecidos por la pátina de los años.

Como era habitual en las etapas fundacionales, las vías públicas fueron tomando los nombres de las personas que en ellas vivían o ejercían sus profesiones. De ahí heredamos a Los Martínez, Las Micaelitas, Los Ángeles, Los Sacristanes, Cárcel y El Templador, por sólo citar algunos

Una forma especial tiene el Callejón del Cuerno. Parecido a la cornamenta de una res, es curvo y su ancho va disminuyendo, tal y como sucede en esas excrecencias de hueso.

Porqués de esa estructura urbana

Mucho se ha escrito sobre la peculiar estructura urbana de Camagüey. Sus calles estrechas y sinuosas, sus vericuetos y sorpresivas plazoletas y plazas encantan al visitante con el secreto de lo antiguo.

Algunos autores lo señalan como característica típica de las ciudades medievales, en que por necesidades de la defensa los fundadores preferían las inmediaciones de los ríos y sus confluencias.Otro argumento es el crecimiento natural, sin previo marcado y diseño, horro de una base científica para el trazado. Los colonizadores recordaban sus viejas ciudades hispánicas y marcaban su impronta sobre la llanura virgen.

La existencia de una serie de parroquias propició el ensanchamiento en plazas y plazuelas. No en vano también se le denomina Ciudad de las Iglesias.

Hoy el Camagüey se extiende por la amplia sabana. Ha crecido notablemente, pero mantiene como su más preciado tesoro a la Ciudad Vieja, como un regalo de épocas idas al turista nacional o foráneo.

Para él, su belleza y autenticidad.

Autor: Esther Borges Moya, Radio Cadena Agramonte / Fotos: Leudys Barrena Pérez