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Un patrimonio levantado por la gente

Vista de la ciudad de Camagüey

En las mañanas, Jorge Betancourt Varona abre las ventanas de su casa y se asoma a un panorama que le ha cautivado desde hace 40 años. Con dos de los apellidos más arraigados en Camagüey, el anciano no nació en esta urbe sino en la norteña de Nuevitas, pero siguió el rastro de Santa María del Puerto del Príncipe —ciudad fundada en 1514 en la nuevitera Punta de Guincho—, y ahora, con 77 bien cumplidos, tiene plena ciudadanía principeña, tanto por su residencia como por compartir la ruta de la villa andariega.

En la Plaza de San Juan de Dios reside el espíritu de Camagüey, según la Doctora Lourdes Gómez Consuegra.

Fuera de su ventana, la Plaza de San Juan de Dios le muestra a diario el transcurrir de la Historia y la cultura. "Uno tiene sensaciones. Estoy acostumbrado a este espacio, pero siempre me gusta: yo vivo en el corazón de la ciudad; allí enfrente fue expuesto el cadáver de Agramonte, y cien años después habló Fidel, luego Silvio develó una tarja con su canción El Mayor", relata orgulloso.

Enterado de que una zona del centro histórico de Camagüey fue declarada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) Patrimonio Cultural de la Humanidad, Jorge comenta cuáles son los valores que él siempre vio, desde su humilde condición: "en mi ciudad las construcciones antiguas son muy lindas, las calles estrechas, las muchas plazas, las grandes iglesias con sus altares de maderas preciosas "

DIÁLOGOS EN OTRA PLAZA

En plena Plaza de El Carmen, hace días que las chismosas, negras robustas esculpidas por la destacada ceramista y escultora Marta Jiménez, no cambian el tema de su "conversación": somos Patrimonio Cultural de la Humanidad, dice una a otra en un lenguaje que parece un poema del ilustre vecino Nicolás Guillén.

El acto de proclamación se efectuará en el actual Parque Agramonte, la Plaza de Armas de la antigua ciudad.

Atento al diálogo de la gente de piedra, y sobre todo de la de carne y hueso, José Rodríguez Barreras, director de la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey (OHCC), ofrece sus valoraciones a Granma.

"La nuestra es una ciudad hecha a base de arcilla y madera, una joya del patrimonio cubano levantada por muchas generaciones. A pesar de incontables dificultades, guerras, eventos climatológicos, momentos de carencias en la educación y la instrucción, llegamos hasta aquí por el apego del camagüeyano.

Rodríguez Barreras explica que siempre se asocia el trabajo de la OHCC al empeño físico sobre determinado edificio, pero este se hace con el presupuesto de que el inmueble no llegó solo, es consecuencia de la obra del hombre y hoy, bajo otra circunstancia, debe continuar hacia el futuro.

Hay una aclaración importante: la zona aprobada no es todo el centro histórico, es la zona de trabajo priorizada de la Oficina, la de mayores valores. "Supimos de sus riquezas por nuestros estudios y por otros previos de muchos profesionales, antes de que existiera la Oficina", reconoce con justicia.

La declaración es una noticia agradable, sorpresiva, comentada, casi increíble para algunos aunque, para todos, merecida. ¿Llegará al futuro como otra leyenda de un pueblo muy dado a ellas?

Rodríguez Barreras sonríe: "Bueno, tiene una trascendencia significativa. Está entre los hechos culturales más importantes en la historia de la ciudad. Que Camagüey se cuente entre los 900 sitios históricos del mundo es un acontecimiento de los de mayor valía para los ciudadanos de hoy, y sin dudas pasará a los de mañana".

CIUDAD CONSERVADA, NO EN CONSERVA

La Doctora en Ciencias Técnicas Lourdes Gómez Consuegra, Premio Nacional de Arquitectura 2002, conoce al dedillo cuánto vale Camagüey, no solo porque fue pieza clave en el proceso de preparación del expediente de aspirantura presentado a la UNESCO, sino por su destacada trayectoria en la investigación y la docencia, desde donde ha mirado a esta ciudad.

"A mí no me sorprendió la declaración", responde. "No fue un trabajo de poco tiempo. Fue un proceso interesante, porque en la medida en que fuimos profundizando nos dimos cuenta de que, como profesionales que trabajamos el tema del patrimonio, habíamos visto los diferentes valores de Camagüey pero de forma un poco fragmentada; cuando integramos todos los elementos nos percatamos mejor de su enorme riqueza.

Lourdes precisa que el reconocimiento se fundamentó en el repertorio religioso: "Desde el punto de vista arquitectónico son los edificios más importantes, los más singulares, los que constituyen un hito. se erigen en punto de referencia y sirvieron de estructuración de la ciudad. No por gusto Camagüey es llamada la ciudad de las iglesias.

"Como conjunto, el trazado urbano de Camagüey es excepcional en el Caribe y en América Latina, no en Europa, donde por supuesto hay muchas ciudades de tipo medieval.

A eso se suma la conformación de la ciudad alrededor de la iglesia y el sistema de plazas y plazuelas dentro de esa trama especial. Se añade la imagen urbana, las visuales, las perspectivas que se logran en los puntos de vista de calles y callejones, lo cual suma elementos especiales a la hora de percibir la ciudad".

¿Qué diferencias hay con las otras tres ciudades cubanas Patrimonio de la Humanidad?

"La Habana Vieja, Trinidad y Cienfuegos. Son diferentes. A La Habana Vieja, la caracteriza el sistema de fortificaciones. Trinidad es la más parecida a Camagüey —ambas están en la zona del centro al oriente y el repertorio de elementos arquitectónicos es parecido, su trazado es un tanto irregular—; sin embargo, tiene una topografía que Camagüey no tiene y su forma urbana responde al valle donde está ubicada. Cienfuegos es una ciudad ecléctica, trazada en cuadrícula, más joven, con ascendencia francesa, no española, totalmente diferente".

En cambio, los retos culturales sí guardan muchas semejanzas

"Haber sido declarados debe convertirse en resorte para que las instituciones de la provincia finalmente se den cuenta de los valores de Camagüey, y servir para que todos tomemos en serio la conservación y se respeten nuestras consideraciones.

No basta con convencer de nuestros valores, hay que demostrar la capacidad de mantenerlos, no solo en el área declarada, que es prácticamente la zona fundacional, sino en todo el centro histórico. El área declarada Monumento Nacional, que es más amplia, también hay que conservarla".

¿La gente tendrá conciencia de que es parte del Patrimonio?

"No creo que totalmente, pero este será un punto de partida importante".

LA HISTORIA ENTRE VENTANAS

La Doctora Lourdes despidió al equipo de Granma. Tal vez ella no lo sabe, pero es vecina de Jorge Betancourt Varona, el anciano que vive en la acera frente a su oficina, en la propia Plaza de San Juan de Dios. Si miran al mismo tiempo desde sus ventanas, pudieran verse y saludarse. Ella, especialista; él, un sencillo hombre de pueblo; ambos, parte de la arcilla humana que ha levantado Camagüey. Jorge no tiene a mano palabras de vuelo para definir su estado ante las últimas noticias, sin embargo dice sentirse satisfecho, como cuando un hijo de uno progresa.

—O una madre, porque es nuestra ciudad—provoca el periodista.

"Así mismo, como cuando reconocen a nuestra madre", concuerda el hombre y sigue mirando cómo la historia principeña pasa sin prisa frente a su casa.

Autor: Enrique Milanés León

Fuente: Granma Digital

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