Sello de Calidad
Portada » articulos » Generales » La animación sociocultural como modelo de intervención social

La animación sociocultural como modelo de intervención social

Cultura comunitaria

La animación sociocultural es un producto de la cultura que deviene en la realización de proyectos incidentes en el cambio de una comunidad, grupo social o individuos de modo independiente. En proceso que permite el reconocimiento de grupos con determinadas carencias espirituales, constituye una vía de inserción y de reconocimiento social.

Este fenómeno tiene como base fundamental la subjetividad humana e influye en las aspiraciones de los individuos,  al igual que en su percepción  de la vida. Las ideas materializadas mediante la animación logran educar y viabilizar relaciones sociales, provocando determinadas conductas y modos de comportamiento. Permite mediante sus acciones el desarrollo de dinámicas grupales, técnicas participativas, juegos e intercambios de experiencias con el fin de promover lo identitario de un grupo social.

Según la cronología, la animación sociocultural surge en Europa y llega a Latinoamérica a finales de los sesenta. Puesta en práctica a través de la metodología en las comunidades con objetivos educativos y procesos participativos. Toma auge en la última década del siglo XX producto del creciente trabajo realizado en el marco comunitario, espacio imperioso para tal proceso.

Desde un inicio este fenómeno es concebido como proyecto cultural para con las masas, desdeñando en determinados momentos los estudios científicos, basado preferentemente en las prácticas culturales. Por citar países de reconocimiento ante el tema se encuentran: España, Francia, Canadá entre otros; con autores puntuales como: Pierre Bernard, José María Quintana, Fernando de la Rivera y Ezequiel Ander Egg. Los cuales han publicado un vasto número de ejemplares, con nuevas experiencias que se extienden a otros países latinoamericanos, ejemplo Cuba.

Teniendo en cuenta la bibliografía consultada, es importante señalar que: independientemente de existir estudios sobre el tema, es necesario ampliar y profundizar el nivel teórico, pues no se registra la suficiente información desde el punto de vista investigativo, desarrollado principalmente desde el practicismo, es Cuba una constancia real de tal hecho.

La UNESCO conceptualiza la animación sociocultural como:´´ un conjunto de prácticas que tienen como finalidad estimular la iniciativa y la participación de las comunidades en el proceso de su propio desarrollo y la dinámica global de la vida sociopolítica en que están integradas.´´1

De acuerdo con el concepto emitido se aprecia la inexistencia de otros aspectos de suma importancia dentro de la animación, ejemplo: las motivaciones, un elemento vital para el desarrollo de cualquier acción cultural que permita la incorporación de un grupo social.

Un colectivo de autores emite que la animación sociocultural es: "una metodología rectora de procesos participativos, asumidas por diversas disciplinas y ramas del conocimiento social y dirigida precisamente a generar movimientos sociales entorno a la cultura… hoy se presenta como una poderosa herramienta de cambio por instituciones educacionales, artísticas, de salud, entre otras"2

El criterio expuesto anteriormente expone las posibilidades de la incorporación a partir de la animación. El concepto manifiesta las transformaciones que logra producir este fenómeno y los cambios generados en consecuencia de las acciones culturales. Se debe agregar que existen especificidades para los indistintos grupos generacionales.

Aspectos elementales para el desarrollo de la animación.  

La animación contribuye al desarrollo cultural de los grupos con una real participación. Exige por tanto una fundamentación teórica a partir de los objetivos trazados, donde se deben definir: las características de los sujetos, potencialidades, entorno social y elementos conceptuales que favorezcan el trabajo. Para precisar las personas implicadas, el espacio a utilizar, el tiempo y el tipo de acción.

La motivación es un elemento condicionante, que permite a las personas insertarse en las diferentes acciones y concientizar el cambio. Es un proceso medible y objetivo a partir de los resultados obtenidos. Una estrategia de intervención determinada por modelos de desarrollo comunitario promueve la dinámica social, desde la gestión de los individuos con sus propios recursos.  Para una intervención es de suma importancia relaciones satisfactorias que contribuyan al conocimiento de las motivaciones, evidencien las estrategias a poner en práctica y exhorten a los implicados a participar en los servicios culturales ofertados. Para ello es determinante definir elementos como:

Área cultural: Espacio social donde imperan las relaciones humanas en consecuencia de un sistema de valores, modos de vida y características comunes de un grupo.

Cambio cultural: Acción humana en efecto de un pensamiento condicionado por aspectos internos y externos, aceptados en la sociedad. Conducta adquirida por transmisión social resultado de la interacción de los individuos en proyectos culturales.

Es la participación un factor de gran valor para la animación sociocultural, en el cual se aprecian la identificación de los sujetos con las acciones culturales. Para una verdadera transformación es imprescindible la toma de decisiones, gestión y evaluación de los proyectos por parte de los involucrados. También la presencia de un líder en la comunidad o grupo, como agente de cambio.

Resulta imposible la animación sin la existencia de estímulos propios del ser humano garantizando durabilidad y constancia, por ello es ineludible la creatividad e iniciativa del especialista y el grupo en su conjunto. Este hecho consiste en poner a los individuos en un estado espiritual donde creen y actúen como protagonistas de su propio cambio a partir de la cultura, no consumidores pasivos de un espacio recreativo.

Para el proceso de animación es evidente valorar en los grupos: las necesidades, la autoestima de cada individuo, la autorrealización, creatividad, etc. Dichos elementos garantizan en consecuencia de su análisis: la frecuencia, los métodos, el lenguaje y las técnicas participativas. Es importante resaltar aspectos básicos como:

-Grupos sociales.
-Necesidad espiritual.
-Identidad cultural.
-Dinámicas de grupo.
-Participación.
-Transformaciones.

Coordinar constituye un modo organizado de responder a las motivaciones de las personas, donde se logra garantizar los medios y recursos necesarios; permite valorar el contexto y la complejidad social existente.

Las actividades realizadas a partir de la animación sociocultural proporcionan a los diferentes grupos: conocimientos, comunicación, nuevas experiencias, intercambio, esparcimiento. Dentro de los más importantes se halla la incorporación de las personas, pues encuentran un espacio social transformador de su realidad actual.

Es transformable la realidad donde las conciencias son cambiables y la animación forma un elemento poderoso en manos del hombre, funciona en aras del cambio de actitudes y roles ante la vida. Los individuos deben asumir tales acciones con el fin de satisfacer necesidades espirituales.

Hay disímiles alternativas a considerar dentro del trabajo de la animación, tales son: las memorias históricas, las tradiciones, las costumbres, los valores, los conocimientos, etc. En función de ser protagonistas de un espacio cultural en el cual su inserción incide en una nueva conducta. 

Es imprescindible analizar el grupo al cual están dirigidos los proyectos culturales, el profesional  responsable debe trabajar en coherencia con las potencialidades del mismo y sus motivaciones; para lograr satisfactoriamente el objetivo.

Los individuos exponen en este proceso vivencias y sentimientos, ven reflejados sus problemas con la posibilidad de reflexionar alrededor del cambio. Desarrollan acciones transformadoras mediante la labor comunitaria con interrelaciones dinámicas y nutrientes.

Tiene como premisa principal el recurso humano y sus métodos parten de las ciencias sociales, con influencia de disciplinas tan importantes como: la antropología, la sociología, la psicología y el trabajo social sin mencionar otras.

La animación como producto de la cultura deviene para su materialización en diferentes proyectos, que constituyen instrumentos condicionantes en determinados movimientos sociales. Conjuntamente con las herramientas del trabajo social se logra transformar el estado espiritual.

Mediante la animación se logran poner en práctica proyectos con fines educativos y transformadores de una realidad, para abordar elementos como: las motivaciones, la objetividad, la participación, las coordinaciones, la movilización de esfuerzos y el cambio conductual.

Tiene como fundamental objetivo intervenir y transformar una situación determinada, a través del modelo de la animación en proyectos culturales puede lograr la inserción del adulto mayor e incorporarlos socialmente en espacios donde se sientan útiles y desaparezcan sus emociones actuales.

Los estudios de campo constituyen una constante, válido en este caso para el desarrollo de la animación sociocultural, pues determina el grado de complejidad de la situación y las necesidades de los intervenidos. Además definen con claridad todos los recursos y potenciales precisos; trabajadores sociales, instructores de arte, promotores culturales, psicólogos etc.
   
Es la animación un proceso complejo que tiene como uno de los espacios las instituciones culturales, las cuales posibilitan la incorporación de diferentes sectores sociales incidentes en el desarrollo cultural, que pueden explotar al máximo toda la gama de opciones dirigidas a la transformación consciente del estado espiritual actual.

Dentro de este espectro de instituciones culturales se encuentran los museos que desarrollan la animación desde su propia conformación. Cuentan con áreas de interacción con la sociedad donde los individuos significan su razón de existencia y la comunidad el territorio de trabajo más intenso. Es importante resaltar el vínculo con otras entidades que fortalecen su quehacer.

La animación sociocultural dentro de un museo permite la dinámica del mismo y su incidencia en los individuos. Las actividades culturales proporcionan un espacio de placer y de satisfacción de determinadas necesidades espirituales; por tanto un trabajo conjunto que valore las potencialidades de las personas permite la incorporación y el desarrollo pleno de los individuos en un escenario cultural. .

La animación como proceso transformador atiende diferentes carencias, crea un ambiente adecuado donde las personas logran desarrollar habilidades que les permiten sentirse provechosos e incorporados socialmente. Para ello es imprescindible la constancia y la calidad de cada acción cultural.

Bibliografía:

Ver Puig Picart, Toni. Animación sociocultural. Cultura y Territorio. Editorial Popular S.A. España1 1996. p.65.
Colectivo de autores. Metodología de la animación sociocultural. Universidad de Oriente. Cuba1996. p. 7.

Autor: Yudenia Martínez García

Fuente: Museo Provincial de Camagüey

Contenidos Relacionados

COMENTARIOS (0 EN TOTAL)

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato

CAPTCHA
Esta pregunta se hace para comprobar que es usted una persona real e impedir el envío automatizado de mensajes basura.
CAPTCHA de imagen
Entre los caracteres que ve en la imagen.